LAS CASAS DE LA VIDA: SABIDURÍA EN EL ANTIGUO EGIPTO

Nacidas en los orígenes de esta civilización, las Casas de la Vida eran centros de iniciación para quienes buscaban la sabiduría en el Antiguo Egipto. Transmitían los conocimientos acumulados a lo largo del tiempo, siempre respetando la particular cosmovisión egipcia, que no hacía distinciones entre lo científico y lo religioso. Es así que los iniciados recibían una suerte de “conocimiento total” y se comprometían a utilizarlo únicamente para el bien común.

Las Casas de la Vida eran una especie de universidades en las cuales se impartía la ciencia sagrada del Antiguo Egipto, con una estrecha relación entre los contenidos científicos, la filosofía y la teología. Lejos de los compartimentos estancos que caracterizan al conocimiento en la actualidad en nombre del supuesto beneficio de la especialización extrema, los egipcios incorporaban lo mágico junto a la ciencia intentando comprender el funcionamiento del universo en un sentido general.

Sin embargo, la magia no era vilipendiada y entendida como la antítesis del pensamiento científico como sucede hoy, sino que era respetada en su carácter de conocimiento ancestral. Lo mágico y lo oculto permitían al hombre entender más cabalmente a las fuerzas de la naturaleza y vivir en armonía con las mismas. Esta concepción era una de las que regía a los programas de las Casas de la Vida.

LAS CASAS DE LA VIDA EN EL ANTIGUO EGIPTO: DESDE LOS COMIENZOS

Los antecedentes de estos centros de iniciación se remontan hasta el surgimiento de la civilización de las pirámides, aunque concretamente existe un testimonio arqueológico que marca su existencia en la época del tercer rey de la I Dinastía. Se halló una vasija con la inscripción “Casa de la Sede de la Vida”, junto a un gran número de evidencias que refieren a estas instituciones de formación en el Antiguo Egipto.

Tal como sucedió en otras culturas antiguas, el ingreso a las Casas de la Vida era restringido y estricto. Solamente podían aspirar a formarse en la ciencia sagrada quienes demostraran un verdadero interés por la sabiduría y se comprometieran a utilizar lo aprendido para el bien común y no para su propio beneficio.

LAS CASAS DE LA VIDA EN EL ANTIGUO EGIPTO Y EL EQUILIBRIO CÓSMICO

En el Antiguo Egipto se entendía que el universo se sustentaba en el equilibrio entre dos fuerzas en constante pugna: el orden y el caos. De esta manera, el objetivo del hombre era lograr armonizar con ese equilibrio cósmico, y para ello requería iniciarse en una ciencia totalizadora que abarcara múltiples enfoques. Las Casas de la Vida de Heliópolis, Sais o Menfis, entre otras, perseguían ese tipo de conocimiento y lo impartían de forma teórica y práctica.

Quizás las Casas de la Vida del Antiguo Egipto nos puedan ser útiles para intentar rescatar algo de ese pensamiento totalizador de las culturas antiguas, que sin dudas necesitamos en la actualidad para volver a integrar el ámbito científico con los conocimientos espirituales. Es evidente que hemos avanzado en cuestiones tecnológicas, pero si advertimos los niveles de agresión, violencia e injusticia social existentes en el planeta podemos comprobar que esa evolución no se ha logrado en otros ámbitos. ¿Será posible gestar un nuevo hombre que alcance una verdadera armonía con las leyes naturales?